ANIVERSARIO DEL REFUGIO DE RAPACES DE MONTEJO DE LA VEGA
ONG AMBIENTAL | enero 2012 | 18:32Tras poner en marcha acciones de conservación centradas en la colonia de buitre leonado, el proyecto fue ampliando su marco de actuación y poco a poco se intensificaron líneas de actuación como la investigación científica, acciones de mejora del hábitat, participación, educación ambiental, etc. El trabajo, el esfuerzo y la ilusión de investigadores, naturalistas, voluntarios, socios de WWF España y otras entidades que trabajan en la zona, como el Fondo para el Refugio de Rapaces de Montejo, y, desde 2004, la Junta de Castilla y León (que gestiona el Parque Natural de las Hoces del Riaza), así como la inestimable colaboración de la población local, han hecho posible el mantenimiento de este santuario de rapaces.
En el año 2011 han mejorado los parámetros reproductivos de las poblaciones de buitre y alimoche, a pesar de que ambas se habían visto castigadas por la falta de alimento disponible en los últimos años, a consecuencia de la llamada “crisis de las vacas locas”, que prohibió a los ganaderos el abandono de las reses en el campo. Así, este último año se observa un aumento en el número de parejas de alimoche (pasando de las 8 que había en 2010 a 10 en 2011) y en el número de pollos nacidos (que pasa de 8 a 13). También aumenta el éxito reproductor de la colonia de buitre (46,09 frente a 39,09 en 2010) y el número de pollos nacidos (165 frente a 147 en 2010). Posiblemente los esfuerzos por seguir aportando carroña al comedero y, tal vez, el nuevo programa de alimentación suplementaria que se puso en marcha para el alimoche por primera vez en 2011, hayan influido de forma positiva en la recuperación de las poblaciones de estas especies.
Otro aspecto a destacar del último año son las nuevas actuaciones en el Refugio, consistentes en restauración de 3 puntos de agua y creación de otras 3 charcas, realizadas en el marco del proyecto de Recuperación de anfibios en las Hoces del Riaza, cofinanciado por Catalunya Caixa, que abre la posibilidad de realizar nuevas actividades de sensibilización y participación en materia de conservación de anfibios en la zona, habiéndose implicado a más de 65 voluntarios en las actividades de asociadas a este proyecto.
La aplicación de la nueva normativa (Real Decreto 1632/2011, de 14 de noviembre) que regula la alimentación de aves necrófagas se considera muy importante para que esta tendencia de mejora continúe y que las poblaciones de carroñeras del Riaza remonten definitivamente.
Mientras tanto WWF continuará trabajando en la conservación de este emblemático espacio.









