ENTREVISTA AL PREMIO PANDA DE ORO EN CONSERVACION DE LA NATURALEZA
ONG AMBIENTAL | diciembre 2011 | 18:02Es una referencia. Cuando ves el logo en cualquier parte del mundo, sabes que se está trabajando en conservación de la naturaleza. 2. ¿Cuáles considera que serán los próximos retos ambientales a los que nos tendremos que enfrentar?
Los grandes retos pasarán por concienciar a los países en desarrollo de que deben decontribuir a la conservación del planeta, y concienciar a los desarrollados que deben de ayudar a los primeros a conseguirlo.
Las áreas de trabajo serán múltiples, pero en conjunto son las que afectan al cambio climático a escala global y la conservación de la biodiversidad a escala local. 3. Nos gustaría pedirle una frase de felicitación por el 50 aniversario.
Felicidades por el primer paso que representan estos 50 años de WWF, quedan muchos pasos más… 4. La Cordillera Cantábrica tiene una elevada biodiversidad, pero también soporta grandes amenazas. Después de más de 30 años sobre el terreno, ¿cuáles destacaría?
Hemos eliminado furtivos, sensibilizado a los ciudadanos, aumentan los osos y los buitres, pero perdemos urogallos y la minería a cielo abierto se come los valles y los bosques. Pero, quizás, el mayor de los retos sea el no ver a tiempo los pequeños detalles que se convierten en grandes problemas, como la desaparición de un insecto; la abeja 5. En su larga trayectoria de conservacionista todoterreno seguro que ha acumulado muchas anécdotas. ¿Podría compartir alguna con nuestros socios?
Hace unos años estábamos en el monte limpiando un “cortín”, esas construcciones de piedras muy antiguas donde se colocan las colmenas para que los osos no se las coman. A nuestro lado pasó una señora mayor con una bolsa de plástico, nos saludó y nos dio los buenos días muy amablemente, luego se introdujo entre los matorrales y, agachada, parecía que buscaba algo en el terreno. No le dimos mayor importancia ya que nos pareció que estaba buscando setas, aunque nos extrañó, la gente de los pueblos tiene fama de tener miedo a las setas por eso de que son venenosas…
Pero uno de los compañeros estaba “mosca”, ¿que podía estar recogiendo la señora?, ¿alguna bellota?. Así que cuando se marchó, volviendo a saludarnos para despedirse, Monchu se acercó a la zona donde había estado la señora y buscó a ver qué había.
¡Sorpresa! la señora se había dedicado a poner trampas para cazar jabalíes, cables de acero mortales para los animales salvajes. Allí también había osos que podían caer en ellas. Ahora ya no nos fiamos ni de las dulces abuelitas que vemos por el bosque. 6. ¿Veremos algún día una población de oso pardo estable, no vulnerable y un futuro lleno de “esbardus” (oseznos)?
Sí, la veremos y pronto, al menos en la zona donde estamos trabajando los del Fapas, nos lo hemos propuesto y lo conseguiremos.









