Lo dijo el docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (sede Ushuaia) y expositor del 3º Congreso Mundial sobre Cambio Climático desarrollado en La Plata, Jorge Rabassa.Señaló que el deshielo es más acelerado en la Patagonia que en cualquier lugar del mundo y la peor consecuencia es la afectación a las reservas de agua y la contaminación de éstas y los suelos a partir de la minería de alta montaña.El académico aportó datos preocupantes sobre la situación de los recursos en la zona austral del país tanto por las causas antrópicas, como por el calentamiento global ocasionado (además que por el hombre), por otras cuestiones atmósfericas.Explicó que los afectados serán “los que se encuentran en las cercanías de buena parte de los picos de las montañas” por estar “en condiciones límites en cuanto a su volumen por efecto de calentamiento global”.“Se conserva menos nieve y menor chance de formar hielo a medida que se va derritiendo”, indicó y detalló que “esto no afectará igual a los mantos de hielo patagónicos, a los campos de hielo en la provincia de Santa Cruz, donde la porción superior está por encima de la línea de nieves permanentes.“El Upsala retrocederá como lo está haciendo pero no toda su lengua va a desaparecer, y en el caso del Perito Moreno suponemos que va a reducirse pero no se puede predecir el comportamiento por su naturaleza anómala en relación a todos los otros glaciares de la región”, aclaró el docente.“Estamos en presencia de fenómenos rápidos por este recalentamiento y con una velocidad que supera los procesos naturales”, reiteró.“En Ushuaia, la cuenca que abastece a la ciudad se basa en el agua de la nieve que se acumula sobre los glaciares que están en vía de desaparición y en un futuro no muy lejano la disponibilidad de agua durante el verano se hará muy limitada porque la nieve se derretirá en la primavera”, alertó el investigador.