AVES ENVENENADAS
ONG AMBIENTAL | abril 2011 | 9:01
Un milano negro ha aparecido muerto entre las localidades palentinas de Paredes de Nava y Becerril de Campos, el mismo municipio donde hace un mes aparecieron muertos dos milanos reales. Lo denuncian este miércoles hasta ocho asociaciones conservacionistas que advierten del peligro que está suponiendo el veneno para numerosas especies protegidas.
Aseguran incluso que el veneno se está convirtiendo en la principal amenaza ambiental en Castilla y León, con la reaparición “frecuente”, en los últimos años, de prácticas que parecÃan ya olvidadas.
De hecho en la esa zona de Tierra de Campos, a finales de 2010 se produjeron al menos otros dos casos de envenenamiento que afectaron también a especies protegidas como el milano real y el aguilucho lagunero.
Sin olvidar las 16 águilas imperiales, una de las rapaces más amenazadas del mundo, que han muerto por esta causa en Castilla y León en los últimos seis años.
Un periodo en el que también murieron a causa del veneno 23 lobos y casi 400 buitres leonados, además de los seis osos pardos envenenados en Castilla y León entre 2001 y 2010.
Por todo, la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL), la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, la Asociación de Naturalistas Palentinos, la Plataforma para la Defensa de San Glorio, Ecologistas en Acción-Palencia, la Fundación Global Nature, la Asociación La Braña y la Coordinadora Central Salinas, exigen a la Junta de Castilla y León mas firmeza a la hora de perseguir estos delitos.
Además los grupos conservacionistas se reunirán con varios fiscales de medio ambiente para que pedirles que dediquen todos los recursos disponibles para combatir esta lacra, tipificada como delito en el Código Penal y que puede suponer para los culpables penas de hasta dos años de prisión.
También han solicitado la colaboración ciudadana para combatir esta actividad denunciando cualquier sospecha a la Guardia Civil.
Dos buitres menos
La Guardia Civil, vigilantes de la Junta y miembros de la Fundación Oso Pardo han encontrado en el corredor de las dos poblaciones de oso cantábrico, entre León y Palencia, los cadáveres de dos buitres leonados que supuestamente han muerto por envenenamiento.
Fueron encontrados en montes de los municipios leoneses de Cabrillanes y Barrios de Luna.
“El uso del veneno es un delito severamente castigado y pone en riesgo a los ejemplares de oso pardo que pueden alimentarse en carroñas y cebos envenenados”, ha resaltado la Fundación Oso Pardo en su web.
Igualmente en marzo, el equipo de campo de la FOP adscrito al proyecto LIFE ‘Corredores Oso’ localizaron y retiraron dos lazos de acero en montes del Concejo de Lena.
El trampeo ilegal con lazos es un delito tipificado en el Código Penal, con penas de cárcel de 14 a 24 meses, además de la inhabilitación para cazar durante un periodo entre 2 y 4 años.
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