El coto de caza La Moraleja del Parque Natural de Cazorla (10.785ha.) acogió con éxito el pasado domingo día 13 de febrero la primera montería libre de plomo de España. La actividad transcurrió con normalidad en una “mancha” llamada Los Vadillos, de unas 500 ha de superficie, donde se distribuyeron los 20 puestos de otros tantos participantes, socios e invitados, de la Sociedad de Cazadores de Villanueva del Arzobispo “Las Villas- Albarda”.La montería es una modalidad de caza de tradición ancestral. Los cazadores se disponen en una serie de armadas o líneas de puestos rodeando y cubriendo el terreno. En esta cacería además de cinco rehalas compuestas por un total de 60 perros, se empleó por primera vez en España, munición libre de plomo, 100% de cobre macizo, de los calibres 300, 30,06 y 7 mm.La Fundación Gypaetus distribuyó, tras el sorteo de posturas, la munición libre de plomo entre los participantes en la montería. Las marcas utilizadas son ya bien conocidas dentro del sector cinegético español. Los directivos explicaron a los participantes de la montería que la munición libre de plomo tiene un comportamiento similar a las balas usadas tradicionalmente en actividades de caza mayor, pues algunos de ellos ya las habían probado en ensayos previos “Las diferencias son inapreciables, el ligero incremento en el coste es sostenible, los rifles son compatibles con la nueva munición y lo más importante contribuimos a mejorar el hábitat para las especies del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas y colaboramos con los objetivos del programa de Reintroducción del Quebrantahuesos que desarrolla la Fundación Gypaetus”, apuntó el presidente del la Sociedad de Cazadores Juan Antonio Rodríguez Martínez.El gerente de la Fundación Gypaetus, Jesús Charco, insistió en los efectos perniciosos del plomo para la salud pública. “La toxicidad de este metal perjudica tan gravemente a numerosas especies de fauna silvestre, como el águila imperial o el quebrantahuesos, que llega a provocarles incluso la muerte, pero no solo eso, está demostrado que es igualmente peligroso para la salud humana”, apuntó. Añadió que el proceso de sustitución de una munición que se fragmenta y deja miles de restos contaminantes en el monte y las carnes de caza tiene que surgir preferentemente del convencimiento del sector cinegético y de la sociedad en general.FUENTE