LAS GOLONDRINAS DE MENORCA
ONG AMBIENTAL | enero 2011 | 9:40
La actividad de las embarcaciones de transporte de turistas, conocidas comogolondrinas , quedará a partir de este año sometida a un plan de usos que regulará la convivencia con las playas vÃrgenes de poniente. Los puntos de atraque serán desmontados en invierno.
Actualmente hay cinco barcas operando con este tipo de oferta. Salen del puerto de Ciutadella o de Cala en Bosc y operan por la costa sur. Algunas sólo dan un paseo cercano al litoral, otras ofrecen excursiones que incluyen parada en una playa para comer en él.
Periódicamente se han sentido quejas por ruidos (música, bocinas) o por el cambio brusco que supone que un centenar largo de personas desembarquen y participen de la cocción de una paella en la costa. En los debates que se han mantenido dentro de la Comisión Asesora del Plan Insular de la Costa, se han planteado estas cuestiones y se ha acordado recoger en un plan de usos.
AsÃ, las empresas que gestionan las barcas se comprometen a no poner música, a fin de respetar el entorno natural y la tranquilidad que busca la gente que va a una playa virgen.También se ha decidido que se ofrecerá la comida en la barca, no fuera como hasta ahora. Lógicamente, se asume no dejar nada de basura. La concesión se pedirá a través del Consejo Insular, para incrementar las garantÃas de buen funcionamiento.
Los puntos de atraque (Son Saura, Cala en Turqueta, Trebalúger y Cala Galdana) se plantearán con materiales que se puedan desmontar durante el invierno, y siempre se situarán fuera de la lÃnea de protección de baño, suficientemente alejadas de la playa. Los operadores han solicitado poder tener un punto de visita en La Vall, para ir en caso de mal tiempo en el sur. Este posibilidad ha de estudiar y concretar aún. El GOB ha pedido poder consultar previamente toda la documentación que se vaya generando al respecto.
Es la primera vez que se empiezan a ordenar las actividades náuticas con una visión insular. Hasta ahora, cada uno lo hacÃa por su cuenta y sin mucho condiciones. En opinión del GOB, el problema principal puede venir de las ordenaciones que se hagan a los tres puertos principales de la isla. Si se hacen incrementos de amarres sin haber definido previamente la capacidad de acogida náutica de las diferentes calas y playas, se producirán conflictos derivados de la masificación.
Algunas calas ya registran un nivel de embarcaciones que cubre toda la zona operativa disponible. Ni por la conservación de los valores naturales ni por el propio atractivo turÃstico, interesa apostar por esta vÃa. Las administraciones que gestionan los puertos deben hacerlo también con una visión insular, no sólo de su pedacito donde tienen competencias.
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