EDITORIALES Y DEFORESTACION
REMAN | octubre 2010 | 11:57Según WWF, esto resulta fundamental en nuestro país ya que la edición de libros en este soporte aumentó un 1,5 por ciento durante 2009, a pesar de la recesión económica. De hecho, España se mantuvo el pasado año por encima de la cifra mundial de exportaciones de libros y editó más de un millón de ejemplares al día, acorde con el Ministerio de Cultura.
La organización recuerda que el papel, además de ser un vehículo de cultura y desarrollo, es un material renovable, reutilizable y reciclable. Sin embargo, no hay que olvidar que la pulpa virgen de papel procede de grandes plantaciones forestales específicas y de bosques. De ahí la importancia de que la explotación de los recursos sea sostenible para poner freno a la deforestación y a la pérdida de valiosos ecosistemas. De hecho, a escala internacional unos 13 millones de hectáreas de bosque se han perdido por causas naturales o se han convertido a otros usos entre 2000 y 2010, según la FAO.
Para fomentar la participación del sector en la protección de esta riqueza, WWF realiza una serie de recomendaciones que impulsan la compra responsable. Una batería de medidas desarrolladas en la Guía de WWF para comprar papel con ejemplos concretos de multinacionales que ya están poniendo en marcha estas iniciativas. Entre las editoriales más reconocidas se cuenta Bloomsbury, que publica la serie de Harry Potter y que ya aplica una política de promoción del papel FSC.
Entre sus peticiones a la industria, la organización subraya la necesidad de hacer un aprovechamiento óptimo de la madera dedicada a la fabricación de celulosa, impulsando un uso eficiente del territorio orientado a plantaciones intensivas. Para ello, entre otras medidas, se debe reducir al máximo el consumo innecesario de papel, diseñar embalajes que precisen un menor gramaje e implantar un buen sistema para recuperar el papel.
De otro, demanda que las editoriales se aseguren de que el origen del papel es responsable. Para hacerlo, WWF aconseja que se dé siempre prioridad a la fibra reciclada, y que la fibra virgen sea certificada FSC, evitando el consumo de otras de procedencia desconocida.
Asimismo, también resulta crucial exigir un proceso de blanqueado limpio del papel, usando papel sin blanquear, cuando sea posible, y promover la compra de papel libre de cloro TCF, preferentemente, o ECF, de bajas emisiones de AOX.
Por último, la organización pide que se valoren otros parámetros como el uso de energías renovables en la fabricación, la demanda biológica de oxígeno o los residuos que la industria envía a vertederos.
Según Félix Romero, Responsable del Programa de Bosques de WWF: “No todos los papeles son igual de ecológicos. El origen de la fibra y el proceso de fabricación nos dan las claves para discriminarlos y, así, medir el compromiso empresarial con el medio ambiente”. Y concluye: “utilizar preferentemente papel reciclado o, en su caso, certificado por FSC y blanqueado sin cloro TCF o PCF deben ser las prioridades del consumo responsable”.
Sobre FSC:
FSC es la organización que promueve un modelo de gestión forestal ambientalmente responsable, socialmente beneficioso y económicamente viable de los bosques: certificación FSC. En España cuenta con 151 socios entre los que se incluyen Administraciones públicas, empresas, comunidades de montes, sindicatos, organizaciones de comercio justo y grupos ecologistas, entre otros. Por el amplio apoyo que recibe por parte de todos los sectores implicados en la gestión forestal, FSC es el sistema de certificación que tiene mayor demanda y éxito en el mercado.









