FRANCIA LIBERARA MAS OSOS EN LOS PIRINEOS
REMAN | marzo 2010 | 11:37Los ánimos por la presencia de osos en el Pirineo se han encendido este año antes incluso de que los animales, ajenos a los debates, hayan despertado de la hibernación. El reciente anuncio de la secretaria de Estado de Ecología del Gobierno francés, Chantal Jouanno, de que su país liberará próximamente nuevos ejemplares ha despertado todas las suspicacias. Francia considera que la población actual, de entre 17 y 20 ejemplares, no tiene garantizada su supervivencia y merece un apoyo.
De momento, y a falta de conocer cuándo, dónde y cuántos animales serán liberados, los opositores –ganaderos y cazadores, principalmente– han anunciado ya movilizaciones para el próximo sábado, un día antes de que los franceses acudan a las urnas para votar a sus representantes en las asambleas regionales. La convocatoria, prevista en Tarbes, en el departamento de los Altos Pirineos, espera congregar a 10.000 personas, según los organizadores.
Los defensores de la reintroducción apoyan la decisión francesa y recuerdan que la orden llega directamente de Bruselas, a través de la directiva 92/43, que regula los hábitats de la fauna y la flora europeas. El último programa comunitario Life para la conservación de la especie en el Pirineo caducó en diciembre, pero Francia aún no ha dado el paso para renovar su vigencia hasta el 2013. Si se cumple el anuncio de Jouanno, sería la tercera vez que Francia suelta osos eslovenos en el Pirineo, tras la de 1996-1997 (tres ejemplares) y la de 2006 (cinco más).
El incumplimiento de la normativa comunitaria en materia de biodiversidad podría incluso acabar, recuerdan algunas fuentes, ante el tribunal europeo de Luxemburgo, como ya le ocurrió a España con las zonas de especial protección de aves (zepas) del canal Segarra-Garrigues.
«Las cosas no se pueden imponer por decreto ley sin tener en cuenta a la gente del territorio afectado», protesta sin embargo Francesc Bruna, responsable de Medioambiente en el Conselh Generau d’Aran.
RESIGNADOS / El organismo, la máxima institución del valle, aprobó en noviembre del 2008 una moción de rechazo a nuevas liberaciones de osos y solicitaba sistemas de control para conocer el paradero de los ya existentes. Ahora, tras conocer las intenciones de Francia, el Vall d’Aran se siente «desamparado», dice Bruna. «Nos hemos resignado a convivir con el oso, entre otras cosas, porque todas las instituciones de alto nivel apoyan su reintroducción», observa el consejero comarcal.
El número de ejemplares que deberían soltarse es también motivo de discusión. Incluso un conocido conservacionista como Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo y uno de los mayores expertos en osos del Cantábrico, se muestra sumamente prudente: «Lo razonable –explica– sería que solo se repusieran los ejemplares que murieron por causas violentas en el ejercicio anterior». En ese caso serían tres: una hembra atropellada, otra que murió de un disparo y una que se despeñó accidentalmente. Si todo funcionara bien, prosigue Palomero, la población debería aumentar por medios naturales. En su opinión, antes de traer nuevos animales es fundamental reforzar la paz social en la zona aumentando los programas de información. «Nada de nuevas aventuras», dice.
«Desde un punto de vista social, Francia tendría que explicar mejor a la gente del Pirineo por qué son necesarios los osos», añade Jordi Ruiz-Olmo, responsable de fauna de la Generalitat. Eso supondría, aunque solo fuera un gesto para guardar las formas, un paso importante para los habitantes. De hecho, según una reciente encuesta del Gobierno regional de Midi-Pyrénées, un 60% de los vecinos de la alta montaña son contrarios a soltar más osos.
Los ecologistas no se han quedado atrás. Además de defender el impulso de la reintroducción en el Año Internacional de la Biodiversidad, algunas entidades han pedido permiso para celebrar este mes un acto de apoyo en Ansó (Huesca).









