DIPUTADOS FRANCESES MUERTOS A FAVOR DE LA TAUROMAQUIA
REMAN | marzo 2010 | 9:14En un escrito dirigido al presidente del Parlament, Ernest Benach, la Federación francesa de las Luchas para la Abolición de las Corridas (FLAC) asegura que la carta que envió el colectivo protaurino Collectif el 30 de noviembre de 2009 a los diputados catalanes incurre en estas “irregularidades”, lo que supone una “falta de respeto” hacia el Parlament.
Más de un centenar de supuestos cargos electos franceses, muchos de ellos procedentes de los Pirineos Orientales, pidieron en un carta dirigida a los diputados del Parlament que no prohibiesen “los toros” en nombre de la tradición y del “respeto” a las minorías.
El texto llegó a los legisladores catalanes tres días antes de que votasen si admitían a trámite la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) avalada por la firma de 180.000 ciudadanos que pide prohibir las corridas de toros en Cataluña, votación en la que ganó el ‘sí’.
Según la FLAC, en la carta de los taurinos se incluyeron los nombres de Paul-Henry Cugnenc, que fue diputado del Departamento de L’Hérault y que falleció en 2007, de Jean Claude Lemoine, también ex diputado del Departamento de la Manche y muerto ese mismo año, y de Jean Paul Charie, que era diputado de Loiret y que murió en 2009.
Además, entre los supuestos firmantes protaurinos figuraban 19 diputados “ficticios”, seis alcaldes que ya no ostentan tal cargo, un diputado que se ha significado por su militancia pro derechos animales, así como siete personas que aparecen en el texto hasta dos y tres veces.
En su escrito de denuncia dirigido a Benach, la asociación antitaurina francesa FLAC alerta de que algunos cargos electos franceses agrupados en este colectivo protaurino “han presionado” a los diputados catalanes y se “han inmiscuido” en la vida política de Cataluña.
La FLAC considera, además, que estos cargos electos han “utilizado” su notoriedad y sus “responsabilidad políticas” a título individual, puesto que “no han consultado” a sus electores.
El documento de los “antitaurinos” incluye también una defensa de su postura ya que, a su juicio, las corridas de toros son un “espectáculo que pertenece al pasado” y la “identidad de un pueblo no se puede construir con violencia, sea la que sea”.









