NUCLEARES, CEMENTERIOS RADIACTIVOS Y COHERENCIA
REMAN | enero 2010 | 13:37En opinión de ADENEX, el consenso para el almacenamiento de los residuos radiactivos sólo se conseguirá fijando un plan de cierre de todas las centrales nucleares.
El PSOE de Extremadura presume de su pasado antinuclear, cuando contribuyó decisivamente a impedir el funcionamiento de la central de Valdecaballeros, usando argumentos ecologistas en defensa de la agricultura de las Vegas del Guadiana y de un modelo de desarrollo sostenible. Después, la Junta de Extremadura expresó en muy numerosas ocasiones que propondrían el cierre de Almaraz cuando se agotara su permiso de explotación. Ahora, el grupo parlamentario socialista y los responsables de la Junta rechazan tajantemente la instalación de un Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad, asegurando que en Extremadura no se pondrá. También el principal partido de la oposición en Extremadura, el Partido Popular, ha expresado su rechazo al cementerio de residuos radiactivos, compartiendo con la Junta argumentos cargados de demagogia populista.
Sin embargo, al tiempo que rechazan el cementerio de residuos radiactivos, han acordado apoyar la continuidad de la mayor fábrica de residuos radiactivos de alta actividad (Almaraz), exclusivamente por motivos económicos. Todos los argumentos usados para rechazar el cementerio nuclear son despreciados al pedir el alargamiento de la vida de una planta atómica envejecida, innecesaria, insegura y peligrosa para el medio ambiente y la salud de los extremeños. La coherencia vuelve a brillar por su ausencia, como ocurre tantas veces en política.
El problema del almacenamiento de los residuos radiactivos es una cuestión seria, desde el punto de vista social, medioambiental y económico, que requiere un verdadero consenso social. La solución pretendida por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, de tentar a los ayuntamientos de toda España con dinero público para tratar de conseguir candidatos a albergar el cementerio nuclear, sin tener en cuenta la opinión de los ciudadanos ni de los gobiernos autonómicos, constituye un error muy importante.
La posición de ADENEX es muy clara a este respecto, desde hace décadas: No procede decidir sobre el almacenamiento de los residuos de alta actividad hasta que no exista un calendario y plan de cierre de todas las centrales nucleares de España. Entonces será el momento de conseguir un consenso social, político y territorial, en el que las organizaciones ecologistas estaremos comprometidas. Es muy sencillo: Cuando la bañera está rebosando, antes de ir a por la fregona, hay que cerrar el grifo.









