35 AÑOS DEL REFUGIO DE RAPACES DE LAS HOCES DEL RIAZA
REMAN | enero 2010 | 20:10En 1975 el Refugio de Rapaces de las Hoces del Río Riaza (Segovia) comenzaba su andadura. La gestión del Refugio combinaba por primera vez la conservación de la naturaleza en estado salvaje con la actividad económica tradicional de las poblaciones locales, en una experiencia pionera de ‘desarrollo sostenible’, un concepto escasamente conocido en la época.
Desde entonces se han realizado multitud de estudios científicos sobre las poblaciones de buitre leonado o alimoche, además de numerosos trabajos de seguimiento de otras especies amenazadas como la nutria o el búho real. En esta última década, con el apoyo de la Obra Social de Caja Madrid, miles de voluntarios han tomado parte en actividades de restauración forestal, censos de fauna y mantenimiento del entorno.
Mañana se cumplen 35 años desde que SAR Juan Carlos de Borbón inaugurara el Refugio. Gracias a la iniciativa y la visión del entonces vicepresidente de WWF España, Félix Rodríguez de la Fuente, el Refugio surgió como lugar de convergencia entre el rico patrimonio natural de la zona – con los buitres leonados como máximo exponente – y la economía rural de sus habitantes. Se trataba de un primer paso hacia lo que hoy conocemos como ‘desarrollo sostenible’.
Coincidiendo con el Año Internacional de la Biodiversidad, WWF quiere celebrar este aniversario con una agenda de actos donde la participación, especialmente de la población local, será la verdadera protagonista. A lo largo del año tendrán lugar varias jornadas temáticas de puertas abiertas en las que los ciudadanos podrán participar en el censo de buitres, plantaciones de árboles o construcción de refugios para los animales de la zona. También se desarrollarán diversas actividades de sensibilización, a través de campos de trabajo y talleres de educación ambiental.
El Refugio es un punto de encuentro para investigadores y voluntarios en el que se llevan a cabo estudios sobre las principales especies que habitan en la zona. Uno de los más relevantes se centra en la colonia de buitre leonado – una de las mayores de España – que ha registrado un fuerte retroceso en los últimos años, debido en parte a la escasez de alimento motivado por las crisis de las vacas locas y el aumento en el uso del veneno. Por otra parte, el estudio de la cada vez más amenazada población de alimoche, ha dado un importante salto cualitativo este año con la incorporación de técnicas de seguimiento vía satélite. Esta tecnología permite a cualquier internauta conocer en todo momento dónde se encuentran las aves entrando en la web de WWF, incluso durante su migración anual a África.
Gracias al apoyo de la Obra Social de Caja Madrid, desde hace una década grupos de voluntarios han participado también en censos visuales de fauna amenazada, como es el caso de la nutria, que esta edición cumple 13 años, y el censo del búho real, realizado por primera vez en 2009 con excelentes resultados. Otras especies clave, como el conejo y la perdiz, han experimentado una continua mejoría desde que se estableciera el Refugio, gracias a las medidas de mejora del entorno puestas en marcha por WWF, como la instalación de puntos de agua y comederos, o la construcción de refugios para fauna. En los últimos seis años la perdiz ha triplicado sus cifras, mientras que el conejo las ha duplicado.
Pero, sobre todo, el Refugio es un ejemplo de regeneración del espacio mediante restauraciones forestales. Desde el año 2001 se ha trabajado sobre una superficie de 17 hectáreas y se han plantado alrededor de 10.253 árboles y arbustos para recuperar la cubierta forestal, enriquecer el hábitat y frenar los procesos erosivos. Tan sólo en 2009 han participado medio millar de personas y se han sembrado 1.092 pequeños plantones.
WWF desarrolla también actividades de educación ambiental y sensibilización de la población local, especialmente de escolares. En los últimos años han pasado por el Refugio cientos de niños y jóvenes participando en tareas de restauración y mantenimiento del entorno. Además se han creado numerosas publicaciones que permiten conocer mejor los valores de este espacio, como el libro editado conjuntamente con la Obra Social de Caja Madrid, ‘Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega: Protegiendo la diversidad de las especies’ o la Guía de Plantas.









